Soñando sobre mi almohada de cristal, mezclé en mi ética un trozo de tu moral, cruzando el río como un barco en alta mar, quebré las olas como vos mi voluntad. Contando historias que parecen no acabar, en tu silencio siempre invento algún final. Cantando un tango intentando fantasear que tu silueta me devuelva, ese tono angelical. Sintiendo en fino ese dolor que conocí por aquel frío de tus labios, cuando besan al partir 4.30.2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario