7.05.2010

Más tarde suena tu teléfono o revisas tu correo electrónico y recibes otra mala noticia. Tienes la sensación de que hagas lo que hagas todo seguirá igual. Te dan deseos de arrancar o de gritar, pero mejor te detienes y te callas para evitar más problemas.

Las decepciones también duelen. Y duelen porque cometemos el grave error de olvidar que no todos los seres humanos somos iguales. Por ejemplo, lamentablemente existen personas que no saben el verdadero significado de la palabra
amistad y tampoco entienden lo que significa ser honesto. En lo personal una de las cosas que más me molesta en la vida es la traición. Mi frase preferida es: "más vale una verdad que te deje herido a una mentira que te mate". Yo no perdono el engaño, no justifico la falta de sinceridad. No puede haber ninguna razón para mentir. Y no me vengan con el cuento de las mentiras blancas, si las mentiras nunca han sido de colores

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